Es una de esas noches de los dedos fríos y el temblor ambiguo. De frío aunque no haga frío.. de nervios sin saber porque. Yo me siento con el corazón de un animal... y la gente me sobra. El mundo.. esa parva de imbéciles como moscas al azúcar. Frivolidad y me aburro. Mediocridad y me aturdo. Tristeza puta en el bolsillo como un reloj al que miro cada dos minutos esperando que la noche se caiga de golpe y los dedos del sol me vuelvan a acariciar la cara.. las heridas de la noche mas pelotuda. Los latigazos-realidad tan crueles, de pendejas que te usan como un forro, de boludos que te subestiman, de la desconfianza propia para con uno mismo. Seguramente podría ser peor... debe haber algo peor que ser yo, pero no quiero conocer esos limites.
Nada nos garantiza de todos modos ser algo peor que todo eso que nos moviliza a creer que un mediocre es un mediocre, que un imbécil es un imbécil o que un alguien que proyecta su vida a través de twitter es frívolo...
nunca sabremos si el norte es realmente el norte... que universo jodón, che.. jajaj
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Largas noches, las que se hacen, cuando uno mira mucho el reloj. Hay noches que saben lastimar, aunque mires una pared en blanco, parece que todos los recuerdos, que queres encajonar, tomaran vida y actuarán adelante de tus ojos, para hacerte sentir mal. Ironías.
ResponderEliminarTotalmente... noches terribles.. hoy es otra.. depresion en puerta
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