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miércoles, 7 de septiembre de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

Mujeres imperiales.

Miss rayos X. La de las indecentes burbujitas de saliva y los ojos helados por el orgullo. Todo un puto desbarajuste montado en un torax radiante. Una rana rubia de vientre danzarin y un culo de los años cincuenta que se lleva bien con mi sofá. En un momento parece borracha, muerta y despatarrada con la blusa abierta. Luego, en un instante, le come a uno. Va con anfetaminas y cosas finas y mucha cerveza en la cocina. Sin embargo, sus tetas siempre están tibias.




Con lo que está dicho el amor...




En cambio "la capitana" es mierda pura. Sus riñones están hechos puré y es una cobarde. Tiene miedo de morir como una perra en la calle. Cuando no mea sangre puede hasta ser una tipa divertida (esto cada vez es menos frecuente). Sabe herir los sentimientos. Cree que solamente por eso le gusta a la gente.




Con lo que está dicho el amor...




Tenemos por último a "la cieguita de la Stratocaster", una violera que dilea y es el "cuco" de los taxis. Lleva los pedales en una bolsa de supermercado (en el fondo le da un poco de vergüenza). No es de gastar saliva y parece inofensiva pero toca con manos de mala y jala de lo peor. Una sola vez tiró unos tiros y nunca habló de los detalles. La "cieguita" es una mina bastante hostil pero es el pedazo de carnada que yo estaba esperando. Un artículo de mi gusto. Una flaca seca de piragua pero facil de empalar. Tiene la bocha en un Sony y le gusta fanfarronear del palo. Con solo llorarle un poco da de la mejor calidad y afloja el blindaje cuando logra diversión. Eso si, no le vuelvas con el mismo cuento. Es bueno cambiar los trucos, morder en otro lugar.




Con lo que está dicho el amor...




Tengo miedo de morir de sed lejos de mi linda fugitiva. Sin esa estúpida estoy perdido. Esa judía magnética de corazón ligero, que se metió en mi cuerpo como cuchillo mientras reía en la oscuridad. Ni el diablo puede mejorar mi amor.




Con lo que está dicho todo.



Carlos Alberto Solari

sábado, 14 de mayo de 2011

Siete minutos en el infierno.

Dame, dame tu vida.
Dame y tendrás mi piedad.
Dame la sed de tus ojos acorazados
y dame tu insolencia tambien.

Rara vez esta vida tiene sentido, amor,
y asi ves que hasta mi sombra brilla en esta ciudad..

Caen, caen al fin, caen los disfraces
caen desnudandote.
Mientras unos fantasmas fieles amigos
rien de vos y se roban tu fé

Vas copiando tu herida sobre un pañuelo rojo, y ya sabes
que jugando al borrego te van a carnear

Risas en el taller del diablo
trampas para tu soñar
NO vas a ser esclava del paraiso,
vas a bailar en un rock yugular

Te ves en el pequeño espejo del mundo de hoy
y no queres que la lima del tiempo lo muerda otra vez..

Dame amor, dame tu vida
Dame y tendrás mi piedad.
Dame la sed de tus ojos acorazados
y dame, mi amor, tu insolencia tambien..



sábado, 16 de abril de 2011

Las casitas venenosas...

Asi es como describió el propio Solari a su cancion Ciudad Baygon, pieza que cierra el primer disco solista, grabado entre los años 2003 y 2004 en Luzbola bajo la supervision de Hernan Aramberri y el mismo Solari con los Musicos que todos conocen.

Es para mi una canción unica, casi un frasco de cianuro al oido.. una revelacion de aquellas mentiras e hipocresias... una denuncia y una renuncia, un grito de auxilio y adios.. un dolor




Porque hay un cielo que esta mejor
Con pooles de venecita antigua
Joden y te engañan con crueldad
Porque Positano es muy chico
Y jamas va a alcanzar para vos
No va a ser nunca tu parai­so
Mira las almas a tu alrededor
Mira el amor que esta a tu costado

Muchos infiernos, diversos, vi­
Y sin embargo yo aqui paseo
Voy apilando puteadas y sigo ofreciendo mis
Gentilezas

Te obligan siempre a volar asi­
En bingo-fuel y ametrallado a sopapos
Que la costumbre da por el mandato ruin de los
Muertos

Un pobre diablo yo se que soy
Que va a la vida con arrogancia
En fini… y gracias a dios (Por dios!) no sigue nadie
Con mis consejos
Y los notables dicen que envidian a la gente comun
Como vos y se la pasan tratado de cagar a la horma del
Queso viejo

Poder… placer… poder
Rumores oscuros que confunden la cabeza
Y perturban a los corazones secos.

Y va a llegar ese dia en que se desvanezcan tus alegrias.
Y esa llamita que, apenas, sos
Se extinga y de ella no quede nada
Ni la pregunta de como hiciste para aguantar
Y gastar tu vida entre todos tus venenos
Y temores que te rendi­an.

Y hasta el gusano que envidian todos
Y que sabe muy bien que no esta hecho para el amor
Rie del placer de ser tan cruel e inaccesible.

domingo, 16 de enero de 2011

Querida:

En circunstancias normales se podría decir que estoy casi muerto. Un ganso inmoral sobre el mármol de un matarife. Algo blando y nada instructivo. Todo una ganga fénix, que tose y patalea mirando las estrellas con la boca plegada y un ojo farsante en el telescopio. Sin embargo y a pesar de este estado sigo amando a mis redondos. Continúo alimentándome del romanticismo de mis pupilos. Me parecen dulces (todavía) sus persecuciones sensuales y no puedo olvidar (como ellos no olvidan) las buenas carreras. Esas disparadas con a penas el tiempo para respirar .
Amo a mis sachets porque desperdician la vida a toda velocidad. A una velocidad difícil de alcanzar. ¡Dios les guarde! El pulso acelerado por el disfrute de la vida rauda. El mejor tiempo posible para atravesar una jornada hermosa.
"De aquí en más (pobrecitos) intentan llevar a cabo un milagro. Un milagro no muy grande, pero nada trabajoso en compensación. 

'Algo que nos mantenga vivos'

dicen. Un milagrito sin esplendores ni esfuerzos desesperados. Nada de pactos suicidas ni maestria especial. Sólo simple decencia que debe echar a andar el reloj cuanto antes. En verdad, ya debería estar corriendo.
Linda... para cierta clases de ingenuos, lo mejor está aún por llegar. Ninguna alegría (ningún trabajito) es una misión sagrada. Un buen brindis por la libertad, esto es todo, excepto ¡buena suerte!

P.D.: Recordemos el accidente de Albert Hofmann



"Patricio Rey, Publicity Manager"

lunes, 27 de diciembre de 2010

El beso de Panrayado

Allí estás, querido Panrayado, con las papelas de la cana. Todo encima, con cara de liebre muerta. Midiendo la calidad de tu revolver. Amenazando al cajero. Tartamudeando sin poder decirle que debe hacer.
La nuca del "vigi" le justifica el sueldo, ¿qué tal un cohetazo en el culo?. Los clientes están con la cara pegada al suelo y Panrayado los atiende con el corazón hecho una piedra mientras escucha risas en el taller del diablo.

Panrayado, el chico de los astilleros, está por vengar sus sueños. Bailar como un pato mareado en una merienda de lobos. Bailar con un hueco en el lugar del corazón. Con la angustia más primitiva.

Zumban las primeras moscas. Una voz de megáfono grita que estás perdido. Ese pelituco picotibio, puto como un sol, es el secretario del juzgado. Tiene la piel tostada y es muy joven. ¿Un último pico para la relamida? ¿Podrás negociar con rehenes recién chutado?

El pelituco te mira las marcas en los brazos mientras su mambo te aprieta con severidad. Hace un discurso exhibicionista en el que baraja los minutos:

- Pibe... la manteca ya no está en los bancos.-

Y sigue haciendo tiempo y te relame con palabras y sobre todo te promete que va a soplar la brasa ahí afuera para que no te apaguen los federicos.
Panrayado baja el "seisluces" (un "perro" viejo y con el número mal limado). Imposible mayor desnudez. Mientras tanto la calle es una bolsa de ratas.

- A un perro se lo cura como se cura a un perro- dice el himno de Tangópolis. Robar la vida es el robo final. Unos guiños traidores te anuncian que la bella señora te espera en un baldío.

Te espera con el beso de Panrayado. El beso de todos nosotros.




Carlos Solari